Dime qué quieres lograr (aprender francés, aprobar el examen, lanzar tu side project) y Hito lo divide en tareas que sí caben en tu semana. Cuando empiezas la sesión, bloquea todo lo demás. Esas horas cuentan al 100%.
La mayoría de las metas no fracasan por falta de ganas, sino por falta de un plan bien trazado y exceso de distracciones. Hito ataca las dos cosas.
Le dices a Hito qué quieres lograr y para cuándo. Una certificación, una oposición, un idioma, un side project. Lenguaje natural, sin tener que rellenar 40 campos.
Hito divide el objetivo en partes, las trocea en pasos atómicos y las reparte en bloques de tiempo respetando tu agenda. Cuando abres el portátil ya sabes qué tocas hoy.
Móvil bloqueado. Apps de la denylist cerradas. Esa hora cuenta al 100% para tu hito. Si la cancelas, queda registrado. No hay trampas.
"Aprobar Cálculo III" es ansiedad. "Integrales múltiples · 1 h 45 m · hoy 17:00" es un plan. Cuéntale a Hito qué quieres lograr y para cuándo. Lo divide en temas, los temas en pasos y los pasos en sesiones reales en tu calendario.
No es otro temporizador con cara verde. Cuando pulsas "Lock in", el sistema operativo cierra las apps de la denylist y el móvil se bloquea hasta que termines. Modo estricto cierra; modo suave avisa. Tú eliges cuánta cuerda quieres.
Cada sesión en lock-in queda registrada y se acredita al hito que corresponde. Compara semanas, compite contigo mismo o entra en un reto público: 80 h en 7 días, 30 días seguidos sin saltarse una sesión, un sprint de 100 h hasta el examen.
Hito es una app de escritorio nativa. Sin web, sin pestañas, sin notificaciones. Vive en tu Dock o en tu Taskbar.
La diferencia entre lo que quieres y lo que consigues casi nunca es fuerza de voluntad: es tener un plan y ejecutarlo. Dile a Hito tu objetivo y lo convierte en pasos reales, bloquea el ruido y cuenta cada hora de foco.
Gente que dejó de prometérselo y empezó a hacerlo.